sábado, 24 de noviembre de 2012

Rehenes de la esperanza

No alcanzare el mundo de mis sueños, es más, puede que ni me acerque lo más mínimo jamas. Parece pernicioso afirmar tan tajantemente que el mundo ni es mi sueño, ni mis sueños son para este mundo. Pero he llegado a la conclusión de que no es necesario alcanzar ese mundo, lo que si es realmente necesario es luchar porque sea posible, pero en verdad el resultado final a mi no me importa. 
Las utopías, los sueños, el mundo, son tan solo conceptos cargados de significantes, nunca encontraremos todo cuanto buscamos pero si no lo buscaríamos no merecería la pena perderse. ¿Y qué hay tan bello y desdichado que perderse queriendo encontrarse? 
Sólo la fatiga del camino nos acompaña, en la aventura diaria; polvo, desgaste, afonía... van formando historias, experiencias ¿qué seriamos sin ellas? 
Tal vez no alcancemos ese mundo, ¿y qué más da? también hubiésemos podido quedarnos en el punto de partida.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Flores y lazos

Terminada la Guerra Civil Española, la dictadura franquista se toma su revancha tras hacerse con Madrid, muchas mujeres fueron recluidas en la prisión de las Ventas.
En 1942 la religiosa jefe de servicios de la cárcel de mujeres de las Ventas en Madrid, la superiora Sor María de los Serafines, sorprendió a varias presas celebrando la fiesta del Primero de Mayo. Como castigo a semejante ofensa cinco fueron inmediatamente trasladas a la prisión de Santa Cruz de Tenerife y dieciséis más fueron sancionadas. 

Su delito; adornarse con flores y lazos. De ese modo ellas confesaban; nos derrotaron, nos encarcelaron, nos quitaron cuanto teníamos, pero no nos vencieron, solo el olvido seria nuestra derrota.

  

martes, 6 de noviembre de 2012

Ahora yo tengo la palabra

Poesía de Mariana Yonüsg Blanco.

Ahora yo tengo la palabra
y descubro que la palabra es buena
oigo mi voz
resuena
choca contra los cuerpos sólidos y fríos
pero se filtra en los intersticios posibles
y despierta miradas
que interrogan o niegan
afirman o desdeñan
pero escuchan.
Oigo mi eco sonoro
y grito a veces por el simple placer de oírme
o para decapitar pedestales.
Mi voz despierta la vida
e inventa un lenguaje agridulce
para nombrar los seres, las cosas, los hechos.
Cargada de magia está mi palabra.
Suelto la palabra para pulir espejos, reflejarme en ellos
e interrogarlos en busca de mí misma.
¿Quien fuí
quien soy
quien puedo ser?
¿Dónde enmudecí, cuándo y por qué?
Desde el sonido de mi voz hasta el silencio
voy en busca de las mordazas
para encender hogueras.
Interrogo
¿dónde están las diosas lunares
las parteras
las brujas
las amazonas?
Me perdí en esos términos genéricos
que olvidaron mi género
me perdí cuando hablé por su boca
me perdí cuando su palabra fué mi voz
me perdí cuando en alguna derrota
me condenaron al silencio y la negación.
Todos ensordecieron a mi voz
aguda, metálica
de palabras dulces que llamaron tontas
de voces furiosas que llamaron histéricas
y desoyeron mis razones
y ya no importaba nombrarme
ni nada de lo que por mí era nombrado.
Del susurro al grito
voy recobrando la palabra
voy contando mi historia
sin la voz del patriarca
voy limpiándome la piel de los calificativos
con los que me confiscaron la palabra
bruja, puta, loca, pecadora.
Aún no lo he dicho todo, pero lo haré
porque ahora yo tengo la palabra.


Nicaragua, 1987

sábado, 3 de noviembre de 2012

Mirar es la clave

Todas las grandes verdades comienzan siendo un rompecabezas. Lo importante es no dejarlas pasar por locas o perderás la cabeza. También podría ser a la inversa, quien sabe... cuando una se pone a hablar de verdades es la razón la que se esconde tras justificaciones. Mirar es la clave ¿por qué?, ¿y por qué no? 
¿Cuál es el origen de este revuelo de reflexiones? La semana pasada recibí un vendaval por lección; tenemos las enseñanzas como patrimonio necesario, pero hay que aprender a saber mirarlo. Se fiel a tu ideas o acabaras pensando como eres y no siendo como piensas. Dos ideas, profundas, escuetas; mirar, pensar, ser.. no tan sencillo.
Que difícil es saber mirar, teniendo una villa por experiencias podríamos sacar oro en capital educativo pero si no se observan y reflexionan esas experiencias de nada sirvieron para el ahora y el futuro. El aquí y el ahora es el instante más corto que vivimos. Intentamos experimentar lo que tenemos a disposición en ese momento pero sin el pasado no podemos tener el ahora. Todas nuestras ricas experiencias no se clasifican en buenas o malas hay que aprender a mirarlas adecuadamente. Y tratar de llevar las ideas con una misma, mirando con cuidado de no acabar justificando lo que hemos hecho de nosotros. 
Saber mirar es el capital más valioso con el que marchamos.