domingo, 1 de junio de 2014

Conexiones humanas

Comunicarnos es aceptar compartir lo que nos une y nos diferencia, nuestras semejanzas y singularidades. La única verdad obvia es que somos personas distintas.  Nos comunicamos en la diferencia, todo lo demás que podemos hacer es sentirnos desde el aprecio.  
Muchas veces tememos siendo tan distintas descubrir aquello que nos une y conecta, y otras veces tememos siento tan distintas desvelar nuestra diferencia movidas por el miedo al rechazo. 
Nos relacionamos desde la necesidad de ser aceptados por las demás, mostrándonos desde el anhelo, la dependencia, la repulsa, la negación... de este contacto. Con demasiada frecuencia pensamos que esta quien somos, una misma, no merece el contacto, aun escondiéndolo tras el 'no se lo merece la otra'.
El bienestar, el placer esta en ser una misma, permitiéndose ser como una es con las demás. Desde la única verdadera combinación; aceptarse, aceptar y ser aceptada con la mirada humilde del profundo respeto, del amor hacia las otras personas simplemente por ser quienes son. Y cuando se es aceptada una misma en nuestro ser y no cualquiera de nuestras imágenes perfectas o seguras, el bienestar nos llena de un modo que apenas tiene descripción.
Me atrevo a decir que somos distintas, pero tenemos aquello que puede conectarnos. Nos relacionamos y comunicamos entre muchas y diversas dificultades personales e interpersonales, comprobaras que se difuminan en la verdad del amor hacia una misma y hacia las demás.
Somos ese todo, cuando aceptamos lo que somos, y siendo “yo” y sin dejar de serlo, experimento un “tú” en el amor que tenemos.

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