miércoles, 22 de abril de 2015

Recuerdo...

Tengo la piel llena de memoria,
y la más sincera de mis sonrisas
aún cuando sueña imagina tu boca.

Todavía conservo en el cuerpo

infinitos recorridos 
y guardo un mapa de escalofríos
señalando el momento y 

las calles donde nacieron.

Dedico algún minuto al día

a revivir fantasías despeinadas
de ir en contra de los vientos,

y pertenecen ya al pasado
unos cuantos planes compartidos.
 

¿Sabes?
No brotan más las rimas doloridas,
no se reúnen tras indirectas todas las penas,
solo hay gracias, y más gracias
y alguna canción que te recuerda.

La noche no va de historias tristes
ni de reencuentros, ni de “hubieras”.
Todas tenemos un abismo al que caer,
todas significamos el abismo de alguien
a quien no supimos atender,
tal vez, no pudimos.

Somos inolvidables
eternos en algunas pieles
y en otras mortales.

1 comentario:

  1. El olvido habita en la piel, mas no en la huella de otra piel.

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